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La famlia Rivarola

Adaptado por: Jorge A. Rivarola Encabo
La familia Rivarola es originaria de Parma y desciende de la noble Casa de los Rossi. De la antigüedad de esta ilustre prosapia y de sus personajes de renombre que la hicieron insigne nos habla el Federici, el Graduccio, el Buschi y el Casoni, los cuales concuerdan plenamente con las memorias existentes en el Archivo de la Casa Rivarola, que hacen remontar su origen en el año mil de nuestra era.

En conformidad de cuanto afirman estos escritores y comprobado del árbol genealógico de esta familia, el primero del que se habla en la oscuridad de aquellos tiempos lejanos, pueda con certeza afirmarse la existencia de un tal Guido Rosso, del cual no se sabe mas que fue padre de Bernardo, el cual fue distinguido Capitán de armada que milita por su propia cuenta  y sostiene  una escuadra de hombres dedicados a las armas, realizando muchos y señalados servicios a Corrado I, Emperador, en las guerras que fueron iniciadas  en Italia. En reconocimiento de tales servicios, en el año 1029, Bernardo, obtiene en donación el Castillo de Rivarolo ubicado en el territorio de Parma.

Sus dos hijos Sigisfredo y Guglielmo, después de la muerte del padre, se dividen los bienes, mientras Sigisfredo continua el ramo primigenio en Parma, ramo fecundo de hombres valerosos e insignes no menos en guerra que en paz; Guglielmo, del cual propiamente descienden los Rivarola, le toca la posesión del Castillo de Rivarolo y que por golpe de la más áspera fortuna pierde al ser exiliado de su patria.

Encontrándose en aquellos tiempos de fierisimas guerras en Italia entre los partidarios de los Guelfos y de los Gibelinos, que el Emperador Enrico IV pretendía hacer con el pretexto de la investidura; Guglielmo, no solo se declara por el Imperio, si no que sostiene la causa con la obra de su potente brazo.

Siendo el ejercito de Enrico totalmente vencido y expulsado por Canossa a las ordenes de la Condesa Matilde de Toscana, Guglielmo, debe sufrir la suerte de los vencidos y así son confiscados todos sus bienes  que poseía en Parma, incluido el Castillo de Rivarolo, y expulsado para siempre de su patria. Agobiado en tal modo por la adversa fortuna, Guglielmo, en el 1085, decide pasar a Liguria, donde junto con algunos de sus fieles, se asientan junto al río Entella en una localidad que en aquel tiempo se llamaba Comunita y en el 1089 edifico un castillo que en memoria de aquel que poseía en Parma, llamo con idéntico nombre de Rivarolo.

Río Entella

 

 

Plano de los restos del muro del Castillo de Rivarola

 

Rivarola di Carasco

La historia de todos estos advenimientos se ve recogida por así decirlo y expresa en la siguiente inscripción marmórea, que algunos siglos después fue descubierta en las ruinas de dicho castillo (2).

GUGLIELMUS RUBEUS PARMENSIS BERNARDI FILIUS
VARIIS DIVERSISQUE RERUM EVENTIBUS AGITATUS
HUNC IN LIGURIA SIBI ELEGIT LOCUM, UBI CASTRUM ISTUD
SACRA AEDE MUNITUM STRUXIT, ET AB OPPIDO
RIVAROLO SUO PARMENSI RIVAROLUM NOMINAVIT
FASCIT DEUS ILLUD CONTRA FORTUNAE IMPETUS
SIBI POSTERISQUE SUIS PROPUGNACULO ESSE.
ANNO A PARTU VIRGINIS MLXXXIX. KAL. DECEMBRIS.

 

Iglesia de Rivarola

Apenas Guglielmo termino de edificar el ahora dicho Castillo, pensó en establecerse definitivamente y uno de sus primeros pensamientos fue el de buscarse una compañía que le hiciese menos monótona y solitaria la vida. No tardo tanto en encontrarla, si bien fue en avanzada edad y esa compañía fue la de una hermana de Tedisio Fiesco, Conde de Lavagna (3) por nombre Egeria, o como en nuestro idioma se dice, Eugenia. Esta en pocos años, lo hace padre de tres hijos, al primero de ellos le impone el nombre de Francesco; de Ugolino, y de Ugo a los otros dos. Pero mientras Guglielmo, creía poder sentirse feliz, viene de repente sorprendido por la muerte, y debe dejar a sus ahora pequeños hijos a la sola tutela de una débil mujer. Bien se puede decir con razón de que cuando la enemiga fortuna había desistido de buscarlo, la inexorable muerte lo abatió con el golpe más fiero y despiadado de todos.

Mientras tanto Tedisio Fiesco, que junto con los otros Condes de Lavagna sus consanguíneos, ya habían comenzado a merodear por los confines pertenecientes a Génova, haciendo frecuentes incursiones con estragos y graves daños a los habitantes: obligo a los Cónsules Genoveses a aprovisionar tropas en Chiavari. Por lo que Tedisio, sospechando que la Comuna de Génova pudiera un día dirigir sus huestes al Castillo de Rivarolo, puesto sobre su propio confín, deliberó apoderarse de el a la primera ocasión. En el año 1105, suscitando en aquellas partes un gran alboroto, se pudo apoderar del Castillo, derruyéndolo hasta los cimientos.

Al verse Egeria así tan inhumanamente tratada, y con sus hijos huérfanos de padre, expulsada de su propia casa por obra de quien menos podría esperar, consternada y afligida se refugia en Chiavari, y apenas pudo uno de sus primeros pensamientos fue el de informar a sus parientes de Parma de cuanto había acontecido y del daño ocasionado a ella y a sus pequeños hijos. Por eso el 17 de septiembre del mismo año escribe a Rolando de Rossi, que en aquel tiempo debía ser el personaje de mayor autoridad de aquella Casa. La firma de esta carta, según el Buschi, existía entorno a la mitad del 1500, época en la cual del conde Troilo Rossi de S. Secondo, fue donada al Monseñor Matteo Rivarola, mientras era Abad en S. Antonio de Parma.

Qué posteriormente Tedisio se  arrepintiera de un hecho tan inhumano y haya indemnizado a la hermana y los nietos del daño por su causa sufrida, no consta; más bien, si nos atenemos a la historia del Foglietta y del Justiniano, de que los Cónsules de Génova en el 1132 reconstruyeron ellos mismos un Castillo para oponerlo a las cercanas tierras de los  Fieschi, y que lo nombraron incluso de Rivarolo; y cuánto fuera verdadero lo que añade el Casone, es decir, que dicho Castillo fue erigido precisamente sobre las ruinas del primero edificado por Guglielmo, y de que sus hijos y sucesores no volvieron a edificar y a poseer.

En todo caso es un hecho probado de que Guglielmo de Rossi fue el que da el nombre de Rivarolo  al Castillo por él construido en Liguria, y de que después de destruido, el nombre Rivarolo quedo a la circundante localidad y, de que con el pasar del tiempo se cambia la última vocal de o en a pasándose así a llamarla Rivarola (4)

 

 

Entrada a Rivarola de Carasco

 Reducida así Egeria a abitar en Chiavari, y crecidos en edad sus hijos, no transcurre gran tiempo en edificar casa y adquirir terrenos de modo que pudieron prosperar y propagarse en modo que apenas un siglo después ya formaban entre ellos distintas familias. De todo esto existen las pruebas en los muchos instrumentos por ellos estipulados, y que pueden encontrarse en los protocolos de los antiguos Notarios de Chiavari: así como en el laudo que los Cónsules de Génova en el día 15 de abril del año 1208 dieron a los Chiavareses, en virtud del cual venia entre los repartos de terrenos fuera del muro en el lado de Oriente de 186 parcelas al objeto de edificarlas. De las cuales resulta, que entre otras fueron concedidas cuatro parcelas a Guglielmo de Rubeis “per se et fratem”.

El primero entre los Rossi de Rivarolia que se transfiere a abitar a Génova fue el denominado Francesco hijo primogénito de Guglielmo, que para no confundirse con otro a el posterior llamaremos con el distintivo de primero. Este cambio de domicilio se sabe por acto del Notario Callepollii de Génova, donde es llamado Franciscus Rubeus de Rivarolia. De este Francesco nace Guglielmo, que por razones evidentes diremos segundo. De este otro se habla en el laudo mencionado. Se hace mención en los actos de Guglielmo Cassinense Notario en Génova del 1183 al 1200, entre otras cosas de que Guglielmo Rosso de Rivarolia, junto a su mujer Cicilia, poseía tierras en el valle de Garibaldo.

Guglielmo segundo engendro tres hijos, que fueron Ugolino, Nicolo y Francesco. Nicolo se encuentra referenciado junto a otros individuos en el contrato de confederación entre el Carlos I. Rey de Cicilia y la Comuna de Génova, resultando de los actos de Bartolomeo Tontamorgio, Canciller, en la fecha de 8 de agosto de 1262. Este mismo año Nicolo junto a sus otros hermanos regresan a Chiavari, se desconoce la verdadera razón: podría decirse que lo habían hecho por el peligro proveniente del gobierno arbitrario y despótico de Guglielmo Boccanegra, del cual dice el Justiniano <<que no tenia respeto a cosa alguna ni ninguna honestidad se convirtió en un solemne tirano>>.

Estos tres hermanos fueron los primeros que dejaron el apellido de Rossi y empezando a utilizar el de Rivarolia, que como hemos visto solían de tiempo atrás añadir al de su antigua casa. No se puede uno extrañar de tal cambio: como bien observa al propósito el erudito Muratori en su Antichità Italiane, en tiempos en los cuales los nombres propios y apellidos no estaban claramente definidos, era frecuente que familias enteras incluso entre hermanos asumieran apellidos distintos. De este uso frecuente en aquella época tenemos muchos ejemplos que son mencionados por Muratori:  por citar una de nuestra historia domestica, basta mencionar a la renombrada familia Fiesco. Que entre hermanos, primos o nietos, dejaron su apellido con el cual habían comenzado a distinguir su estirpe para llamarse distinto los unos de los otros; tal que los hermanos Alberto y Gerardo Fiesco h.d. Pagano, se apellido Bianco el primero y Scorza el segundo: así igualmente entre sus estrechos parientes estaban los Penelli, los Ravaschieri y de la Torre. Todos ellos demostraron una gran facilidad en asumir otro apellido pero siempre muy celosos del titulo de Condes de Lavagna, que cada uno conservo para sí y sus descendientes y así poder continuar disfrutando de las prerrogativas y franquicias que eran anexas

De la familia Rivarola algunos salieron de su patria y se establecieron en Sicilia, España, Córcega y Lombardia. Entre todos estos ramos emigrados el que más prospero por sus acciones gloriosas y obras poco comunes, fueron aquellos que pasaron a Cicilia y España.

Trasladándose la primera rama a aquella isla a principios del 1500 la cual fue gloriosa e ilustre en  virtud a manos de Pietro y su hermano Agostino Rivarola, hijos de Ambrogio, nietos de Oberti, biznietos de Petri y tataranietos de Nicolai. Tuvieron estos pronta ocasión de distinguirse en actos militares obrados al servicio de aquel monarca, por lo cual fueron del mismo remunerados con dos Baronias, es decir una para cada uno, a las cuales seguidamente por nuevos actos gloriosos se añade un Ducado con el titulo de Roccella.

El otro ramo se traslado a España y se estableció en la ciudad de Sevilla por el 1653, Francesco Rivarola, hijo de Stefano, funda un Mayorazgo, por lo cual estuvieron entre los principales de aquella ciudad , se aliaron por medio de matrimonios con las primeras familias de aquel nobilísimo reino, entre ellos los Pineda, los Rodríguez de Cárdenas, los López entre otros. De este mismo ramo salieron igualmente personajes distinguidos por su valor y probado ingenio, por lo cual consiguieron en breve a ganarse la estima y benevolencia de todos, obteniendo así cargos importantes. Entre todos ellos no debemos dejar pasar a un noble hombre como fue Don Juan Félix  Francisco Rivarola y Pineda el cual si bien nacido español, y su familia alejada hacia ya muchos años de Génova, no olvido su patria de origen y después de haber estudiado y documentado su historia escribe un libro titulado; Descripción Histórica de la Excelentísima y Serenísima Republica de Génova, que en el 1729 se imprime en Madrid, adornada con muchos escudos de nobles familias genovesas y en la portada entre otros títulos se dice sucesor del Mayorazgo de Rivarola (5)

Otros Diversos ramos de esta familia se formaron en Chiavari, donde en el 1640, el Bucchi, autor contemporáneo dice que existían catorce casas, es decir de distintas familias, las cuales todas gozaban del titulo de nobles, y no solo vivían señorilmente, si no que se encontraban repartidas por toda la ciudad. Ya en el 1794, según el P. Argiroffo, en sus memorias manuscritas de Chiavari, contaba que dichas casas se habían reducido a nueve y que solo dos de ellas se encontraban en estado de decadencia (6).

Pero el ramo que veremos posteriormente, se traslada al principio a habitar en Génova y que continuaba teniendo casa en el propio palacio de Chiavari, fue aquel que sin duda supero a todos por acopio de bienes, por títulos de nobleza, y por cargos importantes en el gobierno de la Republica, aliándose con las mas ilustres familias de Génova, entre ellas los Fiesco, Doria, Spinola, Pallavicini, Dinegro, Lomellini, Negrini, Cambiaso. Por tales uniones la Casa Rivarola crece no solo en estima, si no en consideración y títulos: a todo esto Maria Gerónima, hija única y heredera del marqués Negrone Dinegro, en el 1665 añade el Marquesado de Murazzano y otros dos de la Casa Spinola el de Arquata y el de Montesoro que fueron porciones de feudos Imperiales,

El antiguo escudo de los Rivarola hasta el 1496, fue el de la familia Rossi de Parma, que consistía en un león de plata en campo bermejo. Pero Gregorio Rivarola hijo de Petri y nieto de Nicolai , habiendo tenido en aquel año el altísimo honor de alojar en su palacio de Chiavari al emperador Maximilano I a su paso por esta ciudad, obtiene del mismo el incluir el águila imperial coronada al escudo. Por lo cual el escudo debe ser dividido en dos partes: En la inferior quedo el antiguo león en campo bermejo, y en la superior en campo de oro fue colocada un águila negra con corona. Con esto el emperador demostró a Gregorio y a toda su familia la altísima estima que les tenia, además nombro a Gregorio y a dieciséis de sus primos pertenecientes a la Casa Rivarola (7) Condes Palatinos y Nobles del Sacro Imperio Romano, como consta en el diploma expedido el 5 de octubre del 1496.

 


Primer escudo
(Rossi)

 


Segundo escudo 1496
(Leo meruit aquilam)

 


Tercer escudo (1764)
 Principi di Roccella

 

Todos estos titulos y privilegios fueron después confirmados a Francesco Rivarola hijo de Domenico por Carlos V Emperador, extendiéndolos ahora a otros Rivarola que no fueron contemplados en el primitivo diploma de Maximilano su abuelo, como resulta del escrito imperial datado  en la ciudad de genova el 16 de abril de 1533.

Pero esta rama asi ilustre y meritosa de la ciudad de Chiavari, fue desgraciadamente a extinguirse, no habiendo ningun sucesor masculino. El ultimo de esta noble casa fue el marqués Negrone, hijo de Setefano Rivarola que se caso con la condesa Camila Zerbino el 25 de noviembre de 1844 y que paso a mejor vida el 10 de diciembre de 1868, no dejando mas que cuatro hijas. En el matrimonio celebrado por la primera de ellas por nombre Anna con el marqués Bonifacio, hijo primogénito del excelentísimo Diofebo Meli-Lupi Principe de Soragna, se convino y estipulo, añadir a sus dos apellidos el de Rivarola y asi conservar la memoria o mas bien conpensar a Génova y a Chiavri de la perdida irreparable por la extinción de una de sus mas conspicuas familias.

Madrid - Año 2000 (Revisión: Madrid 2003)

Bibliografía

  • Rivista Araldica - Anno XXVIII - 20 Novembre 1930 e Anno XXIX - 20 Febbraio 1931.
  • Storia dei duecento anni della Biblioteca della Società Economica (1796 - 1996) - Su autore D. Gian Francesco Grasso.
  • Quadreria della Società Economica di Chiavari
  • Descrizione Storica della serena repubblica Di Genova - Su autor D. Juan Félix Francisco Rivarola Pineda Rodriguez de Cardenas - Año 1729.  

 Realización y Documentación

  • Jorge Rivarola
  • D. Vittorio Rivarola di Roccella  

 Agradecimientos

  • D. Vittorio Rivarola di Roccella y familia,
  • Società Economica di Chiavari: a su Director D. Gian Francesco Grasso y al personal de la Biblioteca.

 

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